En la Clínica del Pie y Biomecánica somos especialistas en Podología Infantil y Pediátrica en Valencia. Tratamos las deformaciones y todo tipo de alteraciones que puedan producirse en los pies de los niños.
Los pies infantiles poseen muchos cartílagos, éstos se van osificando mientras los niños van creciendo. Es por esto, que la época de la niñez es el mejor momento de hacer correcciones en los pies. Esto evitará problemas podológicos en un futuro.
Existen diferentes patologías podológicas y biomécanicas infantiles:
Esta patología es conocida por la falta total o parcial de la curvatura o el arco en los pies de los niños. Esto ocasiona que todo el peso recaiga sobre la planta del pie y el talón se desvíe hacia atrás.
Esto sucede cuando el pie tiene una desviación del talón hacia afuera, ocasionando inestabilidad al momento de caminar.
Es cuando el pie se mantiene en tensión plantar permanente. La razón es la contracción muscular de los tríceps, esta patología produce inflamaciones en los pies y los niños caminan de puntillas.
En esta patología, la planta del pie se dirige hacia dentro. Esto quiere decir, que los niños caminan apoyándose solamente de los dedos anular y meñique.
Esto pasa cuando el arco del pie se encuentra más arqueado que un pie normal. Esta patología produce una ausencia de la flexibilidad y aumenta todo el peso dirigiéndolo a la zona del antepié. Provoca dolor y una tensión muy fuerte en el gemelo.
Esta enfermedad es una causa común de dolor en el talón en niños y adolescentes, especialmente aquellos que son físicamente activos. Está condición se debe a la inflamación de la placa de crecimiento en el talón, conocida como apófisis del calcáneo, que es donde el hueso del talón se une con los tendones del pie.
Es una deformidad que afecta las articulaciones del segundo, tercero y cuarto dedo del pie. Se le llama de esta forma porque los dedos optan una forma similar a un martillo.
Es una deformidad que ocurre en los dedos de los pies cuando hay una flexión exagerada de las articulaciones.
Al principio son heridas pequeñas, pero con el tiempo comienzan a expandirse. Tiene una apariencia rugosa y con manchas oscuras. Se puede sentir dolor aunque no siempre, pero la mayoría de veces si son molestas.
Lo recomendable es llevar a los niños cuando tienen aproximadamente 5 años o al momento que empiezan a caminar para lograr descubrir a tiempo cualquier patología o deformidad en el aparato locomotor. Pero, también es importante llevarlos, cuando los niños tienen 10 años porque comienzan a tener cambios importantes en el tejido óseo.
Si quieres más información o realizar una cita, ponte en contacto con nosotros. Le realizamos un estudio para poder conocer el problema y poder buscar la mejor solución para que tengan un correcto desarrollo podológico y psicomotriz.